
Apología de la Voluntad: fuerza, disposición y actitud

CASEN: Una medición de ayer para los pobres de hoy

Articulo publicado en www.cideconsultora.cl
Los resultados de la medición de pobreza, entregados hace un par de semanas, han despertado un interés en la ciudadanía, la que, podríamos decir, se divide en escepticos y confiados. Más allá de todo es necesario profundizar sobre este sistema de medición y los datos que éste entrega
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Cristina y Evo: las apariencias engañan

El Senado y un Triunfo de Clase

Las Izquierdas Latinoamericanas

Las izquierdas que gobiernan en Latinoamérica han sido clasificadas y puestas bajo el escrutinio de estándares, en ocasiones subjetivados, que han llevado a sus adherentes, sean de unas u otras, a calificarlas como más o menos radicales, como más o menos revolucionarias; y lo que es peor, negando la existencia de izquierdas en aquellos países cuyos gobiernos no alcanzan a satisfacer los naturales requisitos de toda izquierda, que moralmente, pueda ufanarse de esa denominación. Aquellos, flaco favor le hacen a las transformaciones profundas y al Latinoamericanismo.
Si bien es posible identificar diversas “intensidades” en los gobiernos progresistas, la ponderación de las izquierdas puede conducirnos peligrosamente a un reduccionismo que nos haga conflictuar la coexistencia de todas ellas. Lo Anterior conduce al divisionismo y franccionalismo. Los conservadores y sus vertientes políticas, facilitadores de los intereses coloniales del norte americano, se benefician profundamente con un (aparente) escenario de reyerta.
El imperialismo no ha dejado de existir aunque ha mutado, desde la extensión territorial decimonónica a la extensión de los intereses de un país a otro para que este los haga propios y busque su satisfacción. Así por ejemplo, la criminalización del cultivo y consumo de sustancias alucinógenas existente en casi toda nuestros países, es producto de una política impulsada por la DEA en los finales de los años 80’ y principios de los 90’.
La cooperación e integración de las izquierdas Latinoamericanas es vital para la contención de las fuerzas represoras de los avances progresistas en el cono sur del mundo. Los gobiernos de izquierda, sean estos más o menos radicales, deben mantener una cooperación mutua y un entendimiento fluido que les permita, por una parte ser dique de los intereses extranjeros, y por otra, encontrar aliados en las ofensivas diplomáticas frente a adversarios comunes. Sólo un reconocimiento de objetivos comunes puede llevarlas al fortalecimiento.
El escenario político Latinoamericano de los últimos años, con las excepciones de Perú, Colombia y ahora Chile, ha mostrado una serie de gobiernos de izquierda o progresistas, distintos en sus realidades pero consientes de un objetivo común: la transformación estructural de la institucionalidad instalada.
El avance y profundización de estas transformaciones debe realizarse, en conocimiento de las diferencias, tácticas, estratégicas y programáticas, pero sin dar lugar a enfrentamientos que sólo acabarían beneficiando a los imperios que desean ver divididas a las fuerzas progresistas Latinoamericanas.
El Sistema Mayoritario y su Forma de Pensar

Los sistemas electorales se definen por una fórmula de decisión y una fórmula de representación. Así el primero establece el mecanismo de transformación de los sufragios en escaños estableciendo los ganadores y los perdedores, y el segundo, explica el objetivo político pretendido con uno u otro sistema[1].
Según la fórmula de representación, el sistema mayoritario, existente en nuestro país, pretende obtener una mayoría parlamentaria que busque generar una estabilidad política mediante el gobierno de un partido político o una coalición, fomentando y beneficiando el bipartidosmo y la generación de coaliciones. En cambio, el sistema proporcional aspira a reflejar en el parlamento las diversas fuerzas políticas al interior de una determinada sociedad, confiriendo a cada partido la representación parlamentaria equivalente a sus sufragios obtenidos.
Como se observa ambos sistemas distan bastante en sus fines, siendo el mayoritario un sistema de gobierno y estabilidad y el proporcional un sistema de representación y reconocimiento de las diversas fuerzas político-sociales.
Ahora bien, en este ejercicio de estabilidad política y gobierno de una mayoría, el sistema mayoritario cae en innegables deformaciones. En efecto, el sistema mayoritario deforma las preferencias emitidas por el elector y tiende a sobrerepresentar a las mayorías y castigar a las minorías. De este modo es posible concederle a un partido o coalición la mayoría parlamentaria sin haber obtenido la mayoría electoral. De la misma manera un sistema mayoritario dificulta el la representatividad de fuerzas políticas pequeñas, aunque representativas, al subrepresentar a las minorías.
Estas deformaciones son perfectamente perceptibles en nuestro país. Pensar en mayoritario, como suele hacerlo toda la clase política, es pensar en una pretendida estabilidad como si el sistema político chileno careciera de una solvencia e institucionalidad solida que permita contener en él a todas las expresiones políticas. Hoy quienes no desean modificar el sistema electoral no quieren hacer desaparecer aquella anomalía electoral que les concede una falsa mayoría. Un sistema como el nuestro desvaloriza la representatividad social y sus diversas y plurales formas de expresión, fomentando una falsa expresión mayoritaria que en su relato político no sostiene ni representa a la mayoría social.
Otra expresión de pensar en mayoritario en concluir que un sistema proporcional tiene al multipartidismo fomentando el fraccionalismo del poder político, conspirando contra la mayoría. Un sistema electoral no genera un ejercicio mecánico sobre la realidad socio-política de una nación, esta depende de una compleja sumatoria de elementos sociales, culturales, económicos, etc.
Concluir que nuestro sistema político es la consecuencia de una madurez social, cultural y política, es el imperativo ético que nos conmina a superar la apología de la estabilidad y avanzar, como ha sido en el mundo desde inicios del siglo XX, hacia un sistema proporcional y representativo de la diversidad política.
Por la profundización de la democracia lo invito a reconocer que Chile piensa en proporcional.
[1] Nogueira Acalá Humberto, Regímenes políticos Contemporáneos, editorial jurídica de chile, Santiago Chile, 1993, p. 97.
Mar
Grandes y humeantes pedazos de cemento desgarran tus fértiles entrañas. Mar de congoja y contemplación, me rindo a tu majestuosidad. Mas no todos son resonancia de mis capilares emociones.
Hoy te miro y me hipnotizo, me sumerjo y me envenenas hasta la sobredosis de tu ingente poderío
Ley del Tabaco y el Carácter Público
Las organizaciones que velan por el cuidado de la salud humana mediante las restricciones del consumo del tabaco y la promoción de las infaustas consecuencias que el humo del mismo tiene en la población pasiva, han trasladado su estrategias argumentativas desde la “disminución de los índices de tabaquismo”- es decir un argumento de carácter privado- a la “promoción de ambientes 100% libres de tabaco”- es decir un argumento de carácter público.
El desarrollo de campañas comunicacionales y el contenido de sus iniciativas políticas y sanitarias, se han centrado en hacer notar a la opinión pública que el tabaco, su consumo y comercialización, es un asunto de salud pública, y por tanto, es el Estado el que debe velar por el cuidado de los consumidores del “segundo humo”. La verbosidad argumentativa no es insumada, en esta nueva etapa, por el cáncer a la laringe o a los pulmones, sino por el daño que provocan los fumadores a aquellos que no cultivan éste vicio[1]. Por tanto, el Estado mediante sus instituciones, debe asegurar ambientes libres de humo donde no existan peligros para la salud (pública) de las personas.
Argumentaciones como las acá presentadas intentan soslayar, entre otras cosas, el contra argumento de la libertad individual y la autodeterminación[2]. Derechos que se han instalado (o empezado a instalar) como infranqueables para el grupo social.
Ahora bien, ¿no es el abortar una elección individual y autodeterminada? ¿El consumo de drogas no es propio de una elección individual? ¿Es el aborto, el consumo de drogas y la eugenesia un asunto de salud pública que deben ser prohibidos por el estado?
Todas estas acciones están dentro del campo de la libertad individual y la autodeterminación, por tanto, su prohibición, por parte del Estado, sólo debe ser entendida cuando estas acciones atenten contra un interés público. Hasta la fecha los argumentos vertidos son sólo de carácter naturalista, religioso, metafísico, valórico y clerical, carentes de contenido público, que por cierto, no son pertinentes a un Estado laico. Estos tienen un fuerte contenido moral y una aparente jerarquía de interés público lograda por la influencia conservadora y valórica de ancianas instituciones y sus lacayos.
Los logros políticos y comunicacionales obtenido por las organizaciones de salud durante estos días, nos hacen pensar que la defensa del interés público, mediante las instituciones del Estado, se puede lograr en base a una discusión amplia y pluralista donde el interés común (público) prime por sobre los intereses valórico-religiosos.
Un Estado laico y pluralista debe vestirse con los trajes de la sociedad y su democracia, que son los manufactureros de lo público. Y botar los ropajes decimonónicos de la sociedad confesional y moral.
La misma fuerza que nos motiva a defender una sociedad que defina, por si misma lo público, nos debe llevar a caminar unos metros para encender un cigarrillo.
[1] Los estudios más destacados de “Fundación Educación popular en Salud” contenidos en su página web, dicen relación a los ambientes libres de humo.
[2] Al respecto considérese la siguiente frase contenida en el acta fundacional de Liga Nacional por el Control del Tabaco: “Respetamos la libertad individual de aquellas personas que han decidido correr el riesgo de fumar. Pero para nosotros es indispensable que se respete el derecho de los demás a protegerse del humo del tabaco”.
Ampliación y Extensión del Movimiento Estudiantil

Sin duda será un año marcado por las elecciones municipales lo que producirá que la política y su agenda de un giro hacia la forma tradicional y republicana de su ejercicio. Por estas y otras razones, como el desgaste del año recién pasado, hacen presumir que este será un año que tenderá a la desmovilización estudiantil y que la gran empresa del movimiento consistirá en trasladar la agenda educacional y sus demandas a un año, que como fue dicho, tendrá un menor sustrato movilizador.
En este análisis compartido se indexan dos términos que han sido reiterados por los dirigentes estudiantiles, estos son: ampliación y extensión del movimiento estudiantil. En estos párrafos pretendo contribuir al desarrollo político de estos términos, que en una primera lectura, parecen símiles.
La amplitud significa “aumentar el tamaño original”, lo que conjugado con la frase “ampliar el movimiento a otros sectores”, muy utilizada por los dirigentes, hace concluir que el contenido político de la palabra es convertir a otros agentes sociales en sujetos del movimiento. La amplitud pretende contener en las demandas estudiantiles no sólo a estudiantes, sino también, a otros partícipes de la sociedad chilena, así por ejemplo, pueblos originarios, trabajadores, etc. Lo anterior apunta a abandonar el carácter gremial de las demandas (y del movimiento).
Por su parte el término extensión, menos desarrollado aún en su significado político, significa “ampliar la superficie” lo que conjugado con la frase “extender el movimiento estudiantil a otras universidades” es incluir a otros agentes del movimiento, que no se han incorporado con plenitud a éste, a las demandas y acciones del mismo, aumentando así, sus actores naturales. La extensión pretende incorporar a estudiantes que originalmente no están organizados en la CONFECH como lo son los estudiantes de las universidades privadas y estudiantes de la educación superior que no son universitarios.
Ambos términos son parte de una lectura política que pretende salir al paso de un año 2012 que se presenta más complicado y menos propicio para ser resorte del “relato” estudiantil y responder al gran desafió del presente año: superar el carácter gremial de las demandas.
Elecciones en la Universidad de Valparaíso y el deber ético de los estudiantes

Que fue un error de digitación. Que existe más de un resultado oficial. Que el conteo de la carrera de auditoría estaba correcto. Que los apoderados se ausentaron. Así suman y siguen los argumentos esgrimidas por un lado y otro para denunciar hechos ocurridos en el proceso eleccionario 2011/2012 de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Valparaíso (FEUV). Lo cierto es que las certezas en lo sucedido están lejos de aparecer.
Un proceso eleccionario, sea este gremial o no, debe cumplir con ciertos requisitos de carácter legal en su preparación, implementación y, por último, en el escrutinio y proclamación de los vencedores. Los comicios impulsados por la FEUV adolecen de un sin número de irregularidades que se han dejado ver con una innegable claridad, que ha provocado que los involucrados, tomen conocimiento cierto de ellos.
En efecto, los protagonistas han colocado en tela de juicio principios inspiradores y basales en el ejercicio e implementación de las elecciones en democracia, como lo son: La imparcialidad del órgano calificador de las elecciones, el carácter secreto, libre y personal del sufragio, la calificación de los votos, y la transparencia en el escrutinio, entre otros. En definitiva, pilares insoslayables para la conservación de un sistema político, que por definición, es aquel que permite al pueblo (en este caso estudiantes) intervención en el ejercicio del poder.
Estas denuncias no pueden calificarse como el llanto del bebé arrebatado de su chupete, o la exteriorización de la frustración y la impotencia, sino más bien, como la defensa de la democracia participativa como sistema político.
Ambos competidores, durante el transcurso de la elección, han denunciado irregularidades graves. Así, la lista A “Avancemos” denuncio suplantación de identidad en el ejercicio del sufragio y la lista B “Sembrar Nueva Federación”, falta de imparcialidad y transparencia en el escrutinio y calificación de los votos.
Existe, por tanto, el deber ético de todos aquellos que levantaron las alegorías ya indicadas de solicitar se develen los hechos en cuestión y así otorgar las certezas que válidamente reclaman los estudiantes.
No se trata sólo de quien ganó la elección, sino la forma cómo los estudiantes de la Universidad de Valparaíso cumplen con las reglas de la democracia.
Voto Voluntario: estratificación socioeconómica y participación.

Un estudio realizado por el Centro de Políticas Públicas de la Universidad Católica de Chile, en septiembre de 2011, entrega la documentación necesaria para concluir que la reforma que introduce la voluntariedad del voto en nuestro sistema solo agudiza el fenómeno de la estratificación socioeconómica de los votantes, genera el caldo de cultivo suficiente para la aparición de populismos individualistas y no soluciona el problema de la participación juvenil.
Este estudio, además, se hace cargo (desmiente) del argumento que indica que una reforma de esta envergadura solucionará el problema de falta de participación joven en nuestros escrutinios populares, además, de indicar el riesgo que corre nuestro sistema político con la introducción de una reforma de este tenor.
Veamos:
Hoy los menores de 30 años que no están inscritos en los registros electorales y los menores de 35 que sí lo están, se muestran como los más desinteresados por el sistema político y partidario y los que menor información política consumen[1]. Así mismo, un estudio de 2010 arroja que casi un 90% de los menor de 30 años no le interesa involucrarse en roles políticos en los próximos 5 años[2]. Siendo los jóvenes más pobres y más desinformados los que conforman éste grupo. Así mismo, el mayor porcentaje de menores de 30 años dispuestos a “vender” su voto son los pertenecientes al primer y segundo quintil[3]. De no ser obligatorio el voto, los más pobres no asistirán a votar y los más acomodados no verán alterada su conducta política.
Me dirán entonces: ¿acaso no es deber de los políticos encantar a ese porcentaje de jóvenes para que se interese y participe en política? Por cierto, pero el riesgo es grande. Nuestro sistema de partidos es un sistema conservador y tradicionalista que demora mucho en adecuarse a los cambios sociales, por tanto, antes de producir la renovación de rostros y programas el sistema puede caer en una deslegitimación importante. Además de lo anterior, sumemos que el deseo de conquistar a esa nueva masa de electores puede motivar a muchos a caer en un discurso facilista y populista, lo que debilitaría, aún más, la institucionalidad partidaria y política.
Por último. De no ser obligatorio el voto, y en consideración del desinterés que comulgan los menores de 30 años no inscritos y menores de 35 inscritos, el padrón electoral “convencido” de levantarse temprano un día domingo para sufragar, se reduce considerablemente. El efecto de la voluntariedad produciría un círculo vicioso donde los jóvenes de menores ingresos no participarían. Así mismo, en la Sexta Encuesta Nacional de la Juventud el 65% de los encuestados no inscritos muestra desinterés y desconfianza en la política. Nada indica por tanto, que de ser voluntario el voto mayor será la participación de los jóvenes.
Si el problema a superar el la baja participación de jóvenes en política y la falta de oxigenación del sistema, la inscripción automática y voto voluntario no es la solución. Pareciera ser que un sistema de inscripción automática y voto obligatorio se acerca mucho más.
Ahora bien, si el problema es la insuficiencia de nuestro sistema ninguna de ambas reformas, sin más, soluciona el problema.
Primarias Abiertas: La promesa incumplida del Partido Socialista

En su vigésimo noveno congreso el Partido Socialista de Chile (PS) asume la elección de sus candidatos a Alcalde mediante el mecanismo de las primarias abiertas ciudadanas y vinculantes, indicando que estas se realizaran donde sea necesario. Así el PS asume un compromiso político-social y coloca la primera piedra que edificaría un nuevo trato de éste para con los ciudadanos. El elector no sólo votaría por las ofertas presentada por el partido, sino también por aquellos que quieren configurar esa oferta.
Pese a lo anterior, por resolución administrativa sólo se realizaran primarias en 10 comunas del país, no siendo Valparaíso una de ellas. Una vez emitida esta resolución se desató un conflicto, ya no solo administrativo sino también, político, al interior de la colectividad. Ricardo Bravo, ex Gobernador de la provincia de Valparaíso, no calificó para ser candidato a Alcalde de Valparaíso por no adjuntar suficientes cédulas de identidad a las firmas de apoyo. Su contrincante, Paula Quintana, ferviente y vehemente defensora de éste mecanismo para dirimir las candidaturas, se proclama candidata única del PS al minuto uno de dictada la resolución.
Las concecuencias de este conflicto se dejarán ver muy pronto. Por una parte, el PS verá proscritas sus posiblidades de ganar la alcaldía de Valparaíso, y por otra, se desatará (sino se desató ya) un incendio interno por la denuncia de conocimiento de información privilegiada.
En efecto, Paula Quintana encarna la alternativa “progresista” en la región alejándose del eje histórico de la Concertación (PS-PDC) lo que generara incomodidad en el Partido Demócrata Cristiano quien, sospecho, no ve con buenos ojos la candidatura de la ex Ministra. Sólo será posible conseguir la alcaldía de Valparaíso para la oposición si el PDC, el partido más grande de la comuna, está conforme con el diseño electoral.
Por último, Paula Quintana tomo conocimiento, antes que su contrincante, de las facilidades, consistente en una resolución que permitió el reemplazo de la fotocopia de carnet por la fotografía del mismo, que otorgaría el PS para la obtención de las cedulas de identidad. De no ser así ¿Cómo se explica que su equipo estuviera fotografiando cédulas de identidad por 45 días si el plazo que medía entre el conocimiento de la resolución y la entrega de las cédulas fue de 17 días?
No cabe duda que la ex Ministra tuvo información que la privilegio por sobre su competidor, y por cierto, no dudo un ápice en utilizarla.
Espero que este conflicto se resuelva como lo que es, un conflicto político, y se le diga a la ciudadanía que ellos significan para nosotros mucho más que un simple RUT.
El Tablero Porteño
Cuatro son los candidatos concertacionistas que han dicho ser la mejor carta para derrotar a Jorge Castro en las próximas elecciones municipales en la ciudad patrimonio de la humanidad: Ricardo Bravo (PS), ex Gobernador de la Provincia de Valparaíso, Absalón Opazo (PDC), Concejal de Valparaíso, Fernando Olmedo (PDC), Ex Seremi de Salud de Valparaíso y Paula Quintana (PS) ex Ministra de Planificación.Así mismo, la Concertación ya alista sus piezas en el tablero nacional para enfrentar la próxima elección presidencial y (como consecuencia) se enfrasca en una reyerta sobre las predilecciones estratégicas de sus integrantes. Así, por un lado, el PS y el PDC han ratificado el eje histórico de la coalición afirmando que éste permite un acuerdo sostenido entre la izquierda y el centro político y un significativo caudal electoral, mientras que por otro, el PPD y el PRSD han apostado a iniciar una reformulación estratégica de la misma postulando una apertura hacia otros sectores del denominado mundo progresista.
Como producto de este debate político han emergido nuevas figuras que se visten como eventuales candidatos a la presidencia saliendo a disputar a Michelle Bachelet (PS) su carácter natural de presidenciable. En efecto, Ricardo Lagos Weber (PPD), Senador por la quinta costa, se instala en el tablero como el candidato presidencial del eje PPD-PRSD fustigando a la ex presidenta.
La disputa concertacionista por el Municipio de Valparaíso no se aleja de esta realidad, y ha develado la posición de las piezas locales en el tablero de la política nacional. Mientras que los candidatos demócrata cristianos no han manifestado públicamente su posición en este debate, sus contendores socialistas han dado señales en torno a éste.
El ex Gobernador ha instalado su nombre junto a la figura de la ex presidenta y ha manifestado en reiteradas ocasiones que una vez instalado en el sillón edilicio sus esfuerzos se concentraran en lograr que Michelle Bachelet vuelva a ser presidenta de Chile, como así mismo, ha tomado distancia de la figura de Lagos Weber y busca consolidar su cercanía con el Diputado por Valparaíso Aldo Cornejo (DC) manteniendo y cultivando el eje PS-PDC. A Ricardo Bravo el ciudadano lo reconoce como un conocido de la política porteña y un eficiente solucionador de problemas, sus 4 años al mando de la Gobernación Provincial le permitieron cultivar un perfil público y ciudadano que tiene un fuerte arraigo en los cerros de Valparaíso.
Los esfuerzos del ex Gobernador se han concentrado, entre otros, en potenciar los consensos que genera con el centro político y, por cierto, su lealtad a la ex Presidenta Michelle Bachelet.
Por su parte, la ex Ministra ha explotado su pasado como titular de Planificación de la ex presidenta y se enviste, en su calidad de ex militante del MIR, como la candidata de la izquierda (porteña) más tradicional, así mismo, dentro de sus adherentes se encuentran ex simpatizantes de Jorge Arrate y Marco Enriquez Ominami, además ha recibido el apoyo público de los militantes PPD: el Senador Lagos Weber y el Diputado por Viña del Mar Rodrigo González, ambos defensores del eje PPD-PRSD.
Según los movimientos que han realizado los caudillos locales, vale preguntarse: ¿se inclinará, la ex ministra, por Michelle Bachelet a la hora de definir el candidato único de la oposición?, ¿Cuáles son los reales alcances de ser ella la carta municipal del eje PPD-PRSD? La posición de la candidata socialista es compleja, su cercanía con la izquierda más “dura” y su calidad de ex MIR puede generar incomodidad en algunos sectores y dificultar las confianzas que debe construir con el PDC para ser la próxima alcaldesa de Valparaíso.
Las piezas se encuentras listas y en posición, no deberemos esperar tanto para empezar a observar cuales serán los movimientos de los candidatos locales frente a un diseño nacional.
Artículo publicado en www.politicaaltoque.cl
Primarias Abiertas: el inicio del fin
Muchos han rasgado vestiduras buscando causales sobre la escasa representación de los partidos políticos, y el sistema institucional de representación, en la sociedad chilena. No han sido tímidos en sus postulados y han identificado el motivo del problema, tanto en hechos de índole estructural, como de índole política. Así algunos han incluso expresado que la poca representación ciudadana de los Partidos Políticos pasa por la anacrónica organización de los mismos, lo que sin duda, lanza al tacho de la basura casi dos siglos de teoría partidaria. El llamado es a no ser simplista e irresponsable con los dichos, sino a hacerse cargo de los mismos. El proceso de baja representación, arriba descrito, no es más que la causa del natural proceso de crisis por el que pasan las organizaciones de representación política a lo largo de su existencia ¿como olvidar la escoba de Carlos Ibañez del Campo? Una situación como la aquí descrita no es nueva en la historia republicana de nuestro país y el mundo, por tanto, yo resto dramatismo a la crisis de representación y descarto que esta sea de carácter estructural y permanente.
La pregunta que debemos hacernos es: de que manera apresuramos la superación de la crisis de representatividad. A mi parecer, la respuesta es la siguiente: adaptándose, los partidos políticos, en sus programas, relatos y decisiones, a las nuevas formas de representación y participación demandadas por la ciudadanía. Por tanto, debemos avanzar en el aumento del protagonismo ciudadano en la decisiones estatales. Esto no pasa por terminar con el monopolio sobre las decisiones de asuntos públicos que hoy detentan los partidos (de otra manera sería avanzar hacia el anarquismo), sino en disminuir las materias que son motivo de este monopolio.
Así la ciudadanía debiera elegir a sus autoridades políticas regionales, tener iniciativa de ley y poder elegir a los candidatos de los conglomerados políticos a los que se siente afín.
Es inevitable concluir que las primarias abiertas ayudarán, significativamente, a superar la crisis de representatividad que adolece nuestra sistema. Por tanto, éstas asoman como un imperativo que el sistema y los partidos debe catalogar como ético. Si asumimos que el ciudadano puede agruparse con el fin de presentar proyectos de ley al parlamento y elegir a los candidatos que se presentarán a los principales cargos de representación popular, debemos concluir que su descontento con el sistema político será menor, y por tanto, también con los partidos políticos que son miembros del mismo.
Diferencio las primarias a que hago mención con la intromisión, que pretenden algunos, haga la ciudadanía en las decisiones internas de los partidos políticos, mediante las primarias abiertas y vinculantes para elecciones intra-partido. En efecto, no tengo por objeto motivar ni menos argumentar a favor del reemplazo de las instancias de decisión partidarias por unas de decisión ciudadana. El reemplazo implicaría una desnaturalización de aquellas al punto de hacerse prescindibles las colectividades partidarias. Además de lo anterior, propenderíamos a la permeabilidad de la estructura partidaria e indisciplina y desorden programático y electoral. Esto último toda vez que el candidato deberá obediencia a una instancia extra-partido
Para que las primarias abiertas sean virtuosas a los partidos políticos, y al sisyema todo, estas deben pronunciarse sobre asuntos de conglomerados políticos.
Es indudable que las primarias significan un acercamiento directo a los ciudadanos, un mecanismo de transparencia partidaria y un instrumento para oxigenar este sistema político, pero no son un fin en si mismas, el resto del trabajo depende de la voluntad que tengamos todos los miembros de este vilipendiado, pero necesario sistema.
"Debemos ser caparces de influir en el Debate Político que se Aproxima"

La multitudinaria manifestación del pasado jueves 14 de julio, junto a las anteriores movilizaciones, no sólo devela el carácter social y ciudadano del movimiento estudiantil y sus demandas, sino también su legitimidad y validez ante la ciudadanía.
A esta multitudinaria, social y legitima movilización, el Gobierno ha respondido con una propuesta denominada Gran Acuerdo Nacional por la Educación (GANE).
Dicha iniciativa es insuficiente e incompleta, por cuanto, entre otras cosas, no da cuenta ni propone solución a la crisis estructural que adolece la Educación Pública, ni señala desde donde se obtiene la suma de cuatro mil millones de dólares.
La inevitable traducción del G.A.N.E en diversos proyectos de ley, hace necesario entablar un diálogo importante con el Parlamento, de manera, que en este escenario debemos ser capaces de influir en el debate político que se aproxima.
Por tanto, el movimiento estudiantil debe tener la madurez suficiente para avanzar hacia una plataforma política de trabajo amplia y permanente.
Las demandas sociales encarnadas en el movimiento estudiantil deben buscar su satisfacción en una mesa de trabajo, que incluya necesariamente al Colegio de Profesores, parlamentarios y rectores, entre otros actores sociales, dado que el Gobierno ha demostrado que no entrega garantías suficientes para dar solución a los problemas y demandas planteadas por los estudiantes de Chile.
Dirección Nacional de Educación Superior
Secretaria Nacional de Educación
Juventud Socialista de Chile
Link original http://jschile.cl/?p=851
Movilizaciones Estudiantiles: Confederación de Estudiantes de Chile y el Segundo Semestre
Cuarenta liceos tomados a lo largo del país y se espera que este lunes, 13 de junio, se sumen cuarenta más[1], todas las universidades del Consejo de Rectores se encuentran en condición de movilización, desde paros a tomas indefinidas, llamado de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios y la Federación de Metropolitana de Estudiantes Secuandarios a movilizaciones para el día lunes[2] y llamado a paro del Colegio de Profesores (al cual adhiere la Federación de estudiantes de la Universidad de Chile) para el 16 de este mes. Agitado y difícil es el escenario político que vive el Gobierno de Sebastián Piñera. El Ministro de Educación, Joaquín Lavín, ha sido emplazado a dar respuesta a las demandas educacionales emitidas desde la Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECH) siendo expuesto a la opinión pública, como correlato del movimiento estudiantil y de su obtusa postura mediática el área educacional ha desciendo 16 puntos porcentuales en la última encuesta Adimarck. Las respuestas del Ministro se han reducido a dos misivas[3], que más que respuestas concretas y una manifestación de voluntad política de avanzar en la solución del conflicto, han sido solo una promulgación de buenas intenciones que no han satisfecho en absoluto las demandas de los dirigentes estudiantiles.
Por su parte, Rectores de las Universidades Tradicionales han manifestado su apoyo a las demandas estudiantiles dando fuertes señales políticas. El Rector de la Universidad de Santiago y presidente del Consorcio de Universidades Estatales, Juan Manuel Zolezzi, ha manifestado su apoyo a los estudiantes[4], más aún, las señales han sido evidentes: él y otros Rectores de Universidades Estatales han marchado por las calles de nuestro país acompañando a dirigentes de la CONFECH.
Las movilizaciones convocadas por la Confederación se iniciaron desde la última semana de abril a la fecha, aglomerando a estudiantes a lo largo de todo Chile, este tráfico de estudiantes por las calles ha ido en ascenso existiendo hoy alrededor de 9 Universidades (incluyendo sedes y campus) en toma. Este ascenso no deja de ser preocupante, por cuanto, las intempestivas tomas pueden traer como, principales, consecuencia el desgaste apresurado de los estudiantes y el traslado del adversario político desde el Gobierno a los Rectores. Así por ejemplo, vemos como el debate en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso ha confrontado a sus dirigentes estudiantiles con su Rector, colocando en segundo plano la lucha central frente al Gobierno.
Las eventuales complacencias a la demandas del CONFECH se deberán plasmar en acuerdos políticos manifestadas en ley de la República, así por ejemplo, el aumento del Gasto público en Educación Superior o el Fondo de Revitalización de las Universidades Estatales, deberá ser objeto de una discusión parlamentaria, en efecto, el aumento del gasto púbico debe ser incorporado en la ley de presupuesto del año 2012.
Aún más, el Gobierno en el Mensaje Presidencial del 21 de mayo, anunció el ingreso para el segundo semestre de este año tres proyectos de ley: Subsecretaría de Educación Superior, aumento del Aporte Fiscal Indirecto y su entrega directa a los estudiantes y reprogramación de las deudas del Fondo Solidario.
El inevitable degaste del movimiento estudiantil originado en la apresurada radicalización del mismo, produce la insoslayable sospecha de inexistencia de fuerza movilizante para el segundo semestre (finales del segundo semestre), tiempo en que se llevará a cabo la mencionada discusión parlamentaria.
Es necesario contar con el apoyo político de los Rectores de nuestras Universidades y de capacidad de aglomeración para así producir la presión necesaria, y en consecuencia, que nuestras demandas se traduzcan en resultados palpables y medibles. La movilización debe continuar durante todo el año manteniendo una perspectiva nacional, de unidad y ampliación incluyendo a docentes funcionarios y secundarios e incluso generando puentes de diálogo con los estudiante de Instituciones Superiores privadas, por cuanto, la interlocución estudiantes-Gobierno se trasladará indefectiblemente a una interlocución Gobierno-Parlamento y debemos tener la fuerza necesaría para ser actor relevante en este nuevo escenario.
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